El último fin de semana, decenas de vendedores ambulantes ingresaron ilegalmente al Parque de las Aguas, trepando la reja perimetral y lanzando sus productos al interior. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que los comerciantes irrumpieron en el lugar, desafiando las normas establecidas y afectando el orden público.
Al ser descubiertos, las autoridades intentaron desalojarlos, pero la situación rápidamente escaló en violencia. Los ambulantes respondieron con palos y cuchillos a un grupo de fiscalizadores de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), que dejó un herido.
Los vendedores utilizaron palos y fierros, además de romper las ventanas de la oficina de seguridad, para enfrentarse a los fiscalizadores y miembros del resguardo.
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La situación se tornó aún más violenta cuando los agresores se dirigieron a la caseta de seguridad y al tópico, donde continuaron con los ataques. Los enfrentamientos entre ambulantes y fiscalizadores son constantes, ya que la venta ambulatoria está prohibida en el recinto.




