CONOCE POR QUÉ CUIDAR LA AUDICIÓN ES CLAVE PARA CUIDAR TU SALUD CEREBRAL
La pérdida auditiva afecta a millones de personas en todo el mundo y ya no es un problema exclusivo de la vejez, sino que avanza entre las generaciones jóvenes.
Uno de cada cinco habitantes del planeta convive con pérdida auditiva, una condición que afecta la comunicación diaria y multiplica por cinco el riesgo de desarrollar demencia. Esta realidad, que impacta a más de 500 millones de personas y crece rápidamente entre los jóvenes, captó la atención de la comunidad científica.
El Dr. Marcelo Rivolta, profesor de biología de células madre sensoriales en la Universidad de Sheffield, compartió en el ZOE podcast su visión sobre el alcance de este problema, sus causas, las limitaciones de los tratamientos actuales y los avances que podrían transformar el futuro de la sordera.
MAGNITUD Y AUMENTO DE LA PÉRDIDA AUDITIVA
El Dr. Rivolta afirmó que “la prevalencia de esta condición no se limita solo a los adultos mayores”. El envejecimiento poblacional es uno de los factores principales, pero la exposición constante a ruidos intensos, como el uso frecuente de auriculares y la asistencia a conciertos, incrementó los casos en edades tempranas.
“Vivimos en un mundo cada vez más ruidoso”, explicó el investigador, quien advirtió que muchas personas, sobre todo jóvenes, superan los límites de seguridad recomendados para la exposición al sonido.
Rivolta detalló que la intensidad del sonido, medida en decibelios, es clave para entender el daño potencial. “Probablemente, alrededor de 60 decibelios podría ser un problema. 70 u 80 decibelios serían bastante fuertes”, señaló, y recomendó mantener el volumen en niveles cómodos.
MUCHO VOLUMEN AFECTA AL CEREBRO
La exposición breve a ruidos muy intensos puede causar daños inmediatos e irreversibles, mientras que la exposición prolongada a niveles elevados anticipa la aparición de la pérdida auditiva.
Existe una fuerte relación entre la pérdida auditiva y el deterioro cognitivo, lo que incrementa significativamente la probabilidad de desarrollar demencia
El experto también describió cómo esta condición afecta la vida social y emocional de quienes la padecen. “Empiezas a pedirles a los demás que repitan lo que dicen. Después de un tiempo, simplemente te sientes avergonzado, retraído o excluido, y no quieres preguntar lo mismo una y otra vez”, relató.
Entre los hallazgos que más preocupan a la ciencia sobresale uno en particular: la estrecha relación entre la pérdida auditiva y el desarrollo de demencia. “Quienes sufren problemas de audición tienen un riesgo significativamente mayor de padecerla”, advirtió.
Las dificultades para escuchar pueden llevar al aislamiento social, afectar el bienestar emocional y aumentar el esfuerzo mental diario.
NO OÍR BIEN TE DESGASTA
Las investigaciones recientes señalaron que quienes desarrollan pérdida auditiva severa en la mediana edad presentan un riesgo cinco veces mayor de padecer demencia en etapas posteriores de la vida, mientras que la pérdida auditiva moderada duplica ese riesgo.
Aunque las causas de la relación entre pérdida auditiva y deterioro cognitivo aún se investigan, una de las teorías más aceptadas es la sobrecarga cognitiva.
El cerebro debe esforzarse considerablemente para comprender las conversaciones, lo que genera un desgaste adicional. “Es una sobrecarga que luego provoca mayor desgaste”, explicó el especialista.
En cuanto a los tratamientos, el especialista fue contundente al señalar sus límites. ‘Hoy no existe una cura biológica para la pérdida auditiva: los audífonos y los implantes cocleares son prótesis que ayudan, pero no representan una solución definitiva».
TERAPIAS CON CÉLULAS MADRE
Ante este panorama, la investigación liderada por el Dr. Rivolta abre una vía prometedora. Su equipo en la Universidad de Sheffield lleva más de dos décadas enfocados en el desarrollo de terapias con células madre para regenerar las neuronas cocleares pérdidas.
“Buscamos aprovechar el potencial de las células madre para desarrollar un tratamiento para la pérdida auditiva”, explicó. El proceso consiste en transformar células madre en progenitoras del oído, capaces de diferenciarse en neuronas cocleares.
En modelos animales como los roedores, el trasplante de estas células permitió restaurar parcialmente la función auditiva. “Demostramos que sobrevivieron, llegaron al lugar correcto en la cóclea, realizaron conexiones y restauraron la función auditiva”, detalló.
El avance hacia la aplicación clínica de esta terapia alcanzó una etapa determinante. “Estamos preparando el terreno para empezar a probar las células en un paciente humano por primera vez el próximo año”.
Si los ensayos clínicos evolucionan favorablemente, la terapia podría estar disponible en 5 o 6 años, inicialmente combinada con implantes cocleares para personas con pérdida neuronal.
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