Un día después de que el ex ministro de Transporte ruso Roman Starovoit fuera destituido y luego hallado muerto con una bala en la cabeza, el Kremlin anunció nuevos cargos contra otro alto funcionario en el marco de una campaña anticorrupción que ha alcanzado las más altas esferas del poder ruso.
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El Comité de Investigación de la Federación Rusa informó este martes que el ex viceministro de Defensa Pavel Popov, de 68 años, enfrenta ahora acusaciones adicionales de tráfico ilegal de armas, abuso de poder y falsificación de documentos oficiales, sumándose a los cargos previos de fraude que ya pesaban sobre él.
El caso de Popov forma parte de una purga más amplia que ha sacudido las estructuras de poder rusas durante los últimos años, especialmente tras la reelección del presidente Vladimir Putin y en medio de los desafíos que enfrenta Moscú en el conflicto ucraniano.
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Popov, quien sirvió como viceministro de Defensa entre 2013 y 2024, está acusado de haberse apropiado de 40 millones de rublos (casi medio millón de dólares) destinados a la gestión del centro de congresos del Parque Patriota de Moscú durante el transcurso de la guerra en Ucrania.




