El Ministerio de Salud (Minsa) recomendó a la población reforzar su hidratación durante los meses de verano, bebiendo, un promedio de 6 a 8 vasos de agua al día, de los cuales al menos 4 deben ser de agua pura y los demás pueden ser infusiones, refrescos o jugos naturales sin azúcar; a fin de evitar desafortunados sucesos, como son los golpes de calor, trastorno que se caracteriza por el aumento excesivo de la temperatura del cuerpo, debido a la exposición prolongada al sol y por el esfuerzo físico intenso desarrollado en ambientes cálidos o con poca ventilación.
Este tipo de episodios que suelen desencadenar cuando una persona sufre importantes pérdidas de agua, debido al incremento de su temperatura corporal mayor a 40°C, se pueden prevenir, entre otras acciones, consumiendo con mayor frecuencia agua, líquido hidratante por excelencia.




