Para mantener la calidad y seguridad alimentaria, evite congelar los siguientes productos:
- Verduras y hortalizas crudas (ricas en agua): Lechuga, pepino, rábanos, apio, tomates y patatas crudas.
- Hierbas frescas: Perejil, albahaca o cilantro, pierden su firmeza.
- Frutas con alto contenido de agua: Melón, sandía, cítricos.
- Productos lácteos: Yogur, crema de leche, quesos cremosos y requesón, ya que se separan y vuelven granulosos.

- Salsas y emulsiones: Mayonesa, alioli, salsa holandesa y cremas espesadas con harina o maicena, pues se cortan.
- Huevos: Huevos con cáscara (explotan) y huevos cocidos (la clara se vuelve gomosa).
- Alimentos fritos y rebozados: Pierden la textura crujiente y se vuelven blandos.
- Pasta y arroz cocidos: Tienden a ponerse harinosos o demasiado blandos.
- Patatas cocidas: La textura se vuelve harinosa y desagradable
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