Más de 1,2 millones de personas fueron evacuadas y al menos una murió por inundaciones en Filipinas, horas antes del impacto del supertifón Fung-wong en la costa este del archipiélago.
El fenómeno, con vientos sostenidos de hasta 250 km/h, debería tocar tierra entre las 20:00 y 23:00 horas locales en la provincia de Aurora, informó a la AFP la meteoróloga estatal Charmagne Varilla.
Fung-wong llega pocos días después de que otro tifón, Kalmaegi, dejara 224 muertos y más de 100 desaparecidos en las islas de Cebú y Negros, lo que agrava la emergencia climática que enfrenta el país del sudeste asiático.
En la ciudad de Catbalogan, una mujer de 64 años falleció cuando intentaba evacuar su vivienda. “El viento era muy fuerte y llovía mucho”, relató el rescatista Juniel Tagarino a la AFP.
En Aurora, los pobladores reforzaron sus viviendas con láminas de acero y madera. “Nos preocupa que el tifón llegue de noche; no veremos lo que pasa afuera”, dijo el funcionario local Aries Ora.




