FUDEPPUC denunció que pese a que iban a ser beneficiados con la “Ampliación y Mejoramiento de los Sistemas de Agua y Alcantarillado para el Esquema Pucusana”, extrañamente la Corporación Lindley adquirió dichos terrenos.
Lo peor es que utilizan pozos de agua para la elaboración de bebidas gaseosas a través de su megaplanta dejando sin este vital elemento a más de 26 mil habitantes.
Resulta paradójico que pese a los avances en torno a las políticas desarrollo y de inserción social, existan todavía localidades que no cuenten con el servicio de agua, pero más alarmante resulta aún que exista una empresa privada que, por beneficio propio, deje sin el líquido vital a todo un pueblo. Este es el caso de Pucusana, en donde sus pobladores están realmente alarmados por lo que viene ocurriendo.
Resulta que el Frente Único en Defensa de los Pueblos de Pucusana (FUDEPPUC) denunció que pese a que en el año 2007, durante el mandato del extinto expresidente de la República, Alan García Pérez, el mencionado distrito iba a ser beneficiado con la “Ampliación y Mejoramiento de los Sistemas de Agua y Alcantarillado para el Esquema Pucusana”, extrañamente la Corporación Lindley adquirió los terrenos que iban a ser destinados para la edificación del Conjunto Habitacional El Olivar que contenían los Pozos Tubulares PP4 y PP5- de gran capacidad para la producción de agua potable- y actualmente utilizan y explotan dicho recurso hídrico en forma indiscriminada para la elaboración de bebidas gaseosas a través de su megaplanta dejando sin este vital elemento a más de 26 mil habitantes.
DENUNCIA DE LOS POBLADORES
“Como expresidente del Frente de Defensa y miembro de la Comisión de Agua Potable Esquema Pucusana hasta el 2018, tengo que denunciar que un total de 14 asentamientos humanos no cuentan con agua ni desagüe, pese a que en el 2007 se declaró viable el proyecto de agua potable a través de la explotación de dos pozos proyectados para dotar de agua potable por treinta años a los habitantes de Pucusana. El proyecto estaba financiado con dos millones de soles y ya contaba con estudios hidroecológicos. “Agua para todos” le dio luz verde, pero luego los pozos se convirtieron en propiedad de la Corporación Lindley que las compró a través de documentos fraudulentos hechos entre la empresa Veritas contando con la participación de anteriores alcaldes. ¿Qué hace Lindley? Al saber que ese proyecto era para los asentamientos humanos hace estudios de impacto social y sabiendo las debilidades de la gente, va, ofrece cosas, dice que va a compartir el agua con el pueblo y al final se queda con el agua potable.
DIVIENDO A LA POBLACIÓN DE PUCUSANA
Es allí que con toda la comisión pedimos agua potable para Pucusana ¿pero qué pasa? En el 2010, Lindley pide licencia a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y empezaron a dividir a la población, trata directamente con SEDAPAL, incluso la exalcaldesa Susana Villarán les dio la zonificación, han pagado como área eriazo 8 mil soles por las 66 hectáreas. Un precio increíble. El Ministerio de Vivienda facilitó eso”, explicó.
“Hemos ido a protestar a la ANA, a SEDAPAL, al Instituto Nacional de Recursos Naturales, a SUNASS, al Ministerio de Vivienda, al mismo Congreso pero nadie apoya, todos nos dieron la espada. Nosotros solo pedimos compartir el agua que es de consumo humano el consumo humano. Lindley hace su proyecto de agua y descarga todo a la vuelta, en la zona de playa han hecho un emisor submarino que desemboca todos sus desechos químicos de la producción de sus gaseosas solo a 30 metros cuando debería ser a 300 metros hacia adentro. Coca Cola debería sensibilizarse que está usando agua para fines comerciales e industriales cuando estaba destinado para consumo humano. Tenemos que comprarle agua en bidones para consumir, para poder cocinar, para poder lavarnos”, acotó.
SIN RESPUESTA
Además, sostuvo que la ANA le otorgó la licencia de explotación industrial a dicha corporación, mientras que cuando la gente pedía para consumo humano no obtenían respuesta positiva.
“El 2018, SEDAPAL saca una resolución donde dice que el Esquema Pucusana no da más. No hay agua en los pozos, hicieron seis pozos alternos fuera del terreno de Coca Cola, pero ni trataron ni exploraron el agua, todo fue ficticio. Luego, Provisur hace un proyecto de agua desalinizada que abarca Santa María del Mar, Punta Negra, Punta Hermosa y Pucusana, todos tienen perfil técnico pero nosotros no. Vamos a tener que consumir agua desalinizada o sea con boro que causa daños cáncer y daños a la piel”, espetó.
PUCUSANA NO PUEDE PARAR
Por su parte, María Sánchez-Concha Monteverde, expresidenta de la Asociación Las Ninfas, lamentó que el lesivo papel de Coca Cola de no permitir que la gente cuente con agua potable no permitirá que el distrito crezca ni conserve el atractivo turístico que antes ostentaba.
“Cómo el alcalde va a pretender declarar zona turística a Pucusana si no hay limpieza ni sanidad, con restaurantes y hoteles con agua limitada trabajando con tanquecitos. Solo nos dan agua por horas. Cómo vamos a ser un puerto elegible para exportar al extranjero sino tenemos agua ni desague. Hay un artículo de una doctora hindú que señala que Coca Cola opera así en todo el mundo: busca pueblos pobres, casi indigentes cerca a las capitales con zonas amplias, baratas y compran allí. Ellos le dan prioridad al consumo industrial antes que al humano o al agro” agregó.




