Si estás interesado en iniciar un negocio de importación y exportación, o en incorporar estos elementos a uno, hay varias consideraciones que deberás tener en cuenta. De hecho, esto es cierto para iniciar un negocio en cualquier industria.
Con tu plan de negocios debes manejar las reglas y regulaciones de los mercados en los que desees trabajar
Dentro de un negocio de importación y exportación, específicamente, es útil tener experiencia en negocios, relaciones internacionales o finanzas globales. Esto debería darte una comprensión de la gran cantidad de obstáculos que uno debe superar para venderle un producto a un proveedor extranjero o comprarlo de él.
TIPS
Pon en orden las bases de tu negocio:
Cualquier persona que inicie un negocio en el siglo XXI debe cubrir ciertas bases, como crear un sitio web y comunicarse a través canales de redes sociales como Facebook, Twitter y otros.
Así que este es el primer paso: pon en orden los fundamentos de tu negocio. Esto significa, si aún no lo has hecho, registrar tu empresa en el estado en el que se ubicará su sede, registrar un nombre de dominio, obtener las licencias comerciales que necesites para operar legalmente, etc.
También requerirás de un plan de negocios. Parte de este plan de negocios debe cubrir cómo manejar las reglas y regulaciones de los mercados en los que desees trabajar.
Quizás lo más importante es que necesitarás de acceso a capital. Los costos iniciales pueden variar mucho según el tipo de negocio de importación y exportación que hayas planeado empezar. Todo el mundo sabe que es indispensable tener dinero para ganar dinero, por lo que te será útil contar con capital disponible.
Elige el producto adecuado:
Antes de aventurarte en la importación, debes asegúrate de que el producto que piensas comercializar es rentable, es decir, que tiene una buena demanda por parte de los clientes. Muchos emprendedores cometen el error de empezar las importaciones sin cerciorarse de que el producto se venderá, porque toman la frase de que “el que no arriesga, no gana”.
Es bueno correr algunos peligros en los negocios, pero en un negocio de importación las decisiones no deben tomarse a la ligera, pues hablamos de una inversión más seria. Existen muchas formas de investigar si el producto es rentable: una de ellas es la observación del área donde quieras comercializar, es decir, lo que buscan los posibles clientes y ver si algún proveedor ya lo proporciona o no.
Otra forma efectiva es la investigación en la red, afortunadamente puedes encontrar encuestas, foros de preguntas y hasta estudios en donde se informa cuánto quiere la gente un producto.
Recuerda que puedes pedir el producto en pequeñas cantidades, y una ventaja de los negocios de importación rentables es que existe la opción de solicitar la mercancía en muestras o regalos, lo cual es favorable por dos razones: la primera porque te exentas de algunos impuestos; y la segunda porque así puedes gastar menos y probar con el proveedor que crees que te conviene, pero pide el producto cuando estés seguro de que ese podría ser tu distribuidor adecuado.
Consigue proveedores:
Una vez que halles un producto que te gustaría comercializar internacionalmente, necesitas encontrar un fabricante local u otro productor que fabrique el producto y con quien puedas generar una asociación sólida. Una buena relación con un proveedor es fundamental para el éxito en este tipo de iniciativas.
Deberás convencer al proveedor respecto a los beneficios de ingresar al mercado nacional (u otro mercado) y de averiguar la logística de llevar su producto desde su almacén local de producción a otro, potencialmente al otro lado del mundo. También, sólo en algunos casos, podrás ser tu propio proveedor.
Elige bien con quién harás negocios:
Los sitios más usados para encontrar proveedores son Alibaba, Globalsources y Madeinchina y aunque por lo general son confiables, debes estar alerta porque hay ciertos proveedores que se dedican a engañar a los compradores, ya sea con la estafa o con un producto de mala calidad.
Lo más recomendable en este sentido, pero que pocos pueden llevar a cabo, es la visita personal a las instalaciones o fábricas del proveedor, esto es más recomendable para los que quieren optar por las importaciones chinas, debido a que el país oriental tiene la fama de que hace productos de mala calidad, esto es cierto y a la vez no, pues en China hay tanto buenos, como malos fabricantes.
Ponle precio a tu producto:
Ya sabes con qué producto deseas trabajar y has identificado a tu mercado objetivo. A continuación, averigua en cuánto fijarás el precio del producto. Por lo general, el modelo comercial de un negocio como éste incluye dos conceptos clave: el volumen de unidades vendidas y la comisión que se genera sobre ese volumen.
Asegúrate de fijar el precio de tu producto de manera que tu margen de beneficio (lo que terminará siendo tu comisión) no exceda lo que el cliente esté dispuesto a pagar. Pero no querrás que sea demasiado bajo de modo que nunca obtengas ganancias.
En esta industria, los importadores y exportadores suelen tener un margen de beneficio del 10% al 15% por encima de lo que les cobra el fabricante cuando compran el producto crudo.




