El fit boxing es una modalidad deportiva que ha ganado popularidad entre quienes desean ponerse en forma. Tuvo su origen en Estados Unidos y se trata de una combinación de los ejercicios de boxeo, kickboxing, muay thai y crossfit, cuya finalidad es entrenar todo el cuerpo de manera integral. En un principio puede parecer que es una práctica agresiva, orientada solo para quienes tengan un óptimo estado físico. No obstante, lo cierto es que hay ejercicios para todos los públicos, desde personas jóvenes hasta adultos mayores.
Método del boxeo para ayudar a mantener la forma física del cuerpo, más allá de ganar masa muscular o perder peso
Su principal objetivo es ayudar a mantener la forma física del cuerpo, más allá de ganar masa muscular o perder peso. Entre otras cosas, fortalece la función cardiorrespiratoria, incrementa la resistencia física y mejora la agilidad y la coordinación.
¿CÓMO SE PRACTICA?
Su entrenamiento consiste en la combinación de ejercicios aeróbicos y ejercicios funcionales. De manera habitual, estas sesiones duran aproximadamente 47 minutos, denominándose challenge (reto). La sesión comienza con una fase de calentamiento con una estimación de 15 minutos en la que se hacen ejercicios de cardio y tonificación para activar los músculos.
Tras la activación del cuerpo, se inicia el entrenamiento de boxeo y kickboxing a ritmo de música y con la guía de un entrenador. En esta fase se realizan 8 rounds de 2 minutos de ejercicios en el saco, combinados con 8 ejercicios de 1 minuto de bodyweight (prácticas con el propio peso de nuestro cuerpo).
Después se da paso a una sesión de 10 minutos de entrenamiento funcional (fitness). Aquí se realizan ejercicios con bandas de resistencia, fitball, TRX, entre otros materiales. Como la tonificación también es una característica del fit boxing, se le dedican los próximos 6 minutos a este tipo de actividades. Para terminar, se realizan estiramientos durante los últimos 10 minutos para volver a la calma tras un entrenamiento intenso y eficaz.
BENEFICIOS
Contribuye a combatir el estrés:
Permite disminuir los niveles de estrés y ansiedad. Al incorporar ejercicio aeróbico, su realización favorece la liberación de endorfinas. También, reduce la tensión y aumenta la sensación de bienestar.
Ayuda a cuidar la salud cardiovascular:
Dado que estimula la circulación sanguínea a nivel general, contribuye a regular la presión arterial. A su vez, ayuda al control del sobrepeso y la obesidad, factores que inciden de manera considerable en el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Quema más calorías:
Esto varía según la intensidad con que se practique. En cualquier caso, se estima que las sesiones de 47 a 60 minutos ayudan a quemar hasta 1000 calorías, lo que favorece un peso saludable.
Ayuda a tonificar:
Este tipo de entrenamiento trabaja de forma óptima todos los grupos musculares. Esto, sumado a su capacidad para incrementar la quema de grasa, favorece la tonificación del cuerpo.
Mejora la coordinación y la estabilidad:
Con esta disciplina se fortalece los músculos centrales, también llamados core. Al incluir movimientos rápidos de rotación, trabaja de manera óptima esta parte del cuerpo. Esto estabiliza el equilibrio, mejora la coordinación y aumenta el rendimiento deportivo.
Incrementa la autoestima:
El fit boxing es muy beneficioso en este sentido, ya que implica aprender técnicas de defensa personal que incrementan la seguridad en la persona. Por otro lado, el hecho de alcanzar pequeños y grandes objetivos en cada clase provoca una sensación de satisfacción que también alimenta el amor propio. Esto sin hablar de los efectos a nivel físico, como un peso más sano, que mejoran la percepción de la imagen.
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CONSEJOS
Utilizar ropa cómoda:
La combinación de ejercicios funcionales y aeróbicos hace que requieras de prendas deportivas cómodas. Estas prácticas son fluidas, por lo que debes escoger aquella ropa que te ofrezca libertad de movimiento. Una talla adecuada es importante para evitar la incomodidad.
Entrenar fuerza:
Para complementar los beneficios del fit boxing en el cuerpo, es recomendable realizar una rutina de entrenamiento de fuerza. No tiene que ser una práctica diaria. Puede consistir en 2 o 3 veces por semana.
Aumentar la intensidad de manera gradual:
El fit boxing al final es una disciplina exigente. Sin embargo, la intensidad del ejercicio debe incrementarse de manera gradual, siempre de acuerdo con el estado físico. Intentar pasar del sedentarismo a rutinas severas resulta contraproducente y puede acabar en lesiones.
Mantener una alimentación sana:
Al igual que toda disciplina deportiva, el fit boxing debe completarse con una dieta equilibrada. Las necesidades nutricionales varían en cada persona, sin embargo, es recomendable:
- Aumentar el consumo de frutas y verduras.
- Consumir carnes magras y pescados.
- Ingerir lácteos de forma moderada.
- Consumir frutos secos y semillas.
- Evitar el consumo de procesados, azúcares y harinas refinadas.
- Tomar agua.
Relajarse y disfrutar:
Al final hay que tener en cuenta que se trata de una actividad deportiva usada también para la desconexión, por lo que relájate y disfruta de ella. Relajarse es importante para poder avanzar. Es normal que al principio cueste aplicar los movimientos y los golpes, pero con el paso del tiempo se elimina la tensión y los ejercicios fluyen.




