Ucrania agudiza los controles para evitar la salida del país de hombres en edad militar

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Una de las noticias destacadas en los informativos televisivos en Ucrania fue una redada contra un grupo de personas que expedía pruebas médicas falsas. Esta banda, en la región de Kiev, supuestamente facilitaba certificados médicos que liberaban a hombres de la obligación de servir en el Ejército.

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Según informó la Fiscalía de la capital ucraniana, la red también ofrecía el traslado de sus clientes al extranjero. A medida que aumentan las señales de un próximo alistamiento obligatorio ―con más controles para asegurar que están registrados―, más hombres buscan alternativas para salir fraudulentamente del país.

Los varones de entre 18 y 60 años no pueden abandonar Ucrania y deben estar registrados en las oficinas de reclutamiento de las Fuerzas Armadas. La obligatoriedad del registro había sido más bien laxa desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero, hasta que el presidente, Volodímir Zelenski, anunció hace un mes que las tropas ucranias debían llegar al millón de soldados para reconquistar la provincia de Jersón. La toma de esta región por parte Rusia, en la costa del mar Negro, es considerada como el mayor fracaso ucranio en la guerra.

Este mes de julio se están realizando en ciudades de toda Ucrania operativos de la policía en los que se notifica a los hombres que deben registrarse en las oficinas militares. Una mujer de Dnipró, relató su experiencia con el aumento de los controles, durante un fin de semana de este verano en el que alquiló junto a su pareja un bungaló en un centro de ocio a las afueras de la ciudad.

 

RESIDEN FAMILIAS

En este complejo de villas están residiendo familias de clase alta procedentes de municipios ocupados por Rusia en las provincias de Donetsk y Lugansk. Una noche, se personaron en el lugar furgonetas de la policía y se llevaron a los hombres para registrarlos: “Como yo había hecho la reserva a mi nombre, no descubrieron que mi novio estaba en la habitación. Eso sí, me preguntaron si por casualidad yo era enfermera”. A partir del 1 de octubre, las mujeres con profesiones necesarias en situaciones de combate también estarán obligadas a registrarse y tendrán la movilidad limitada.

Ucrania cuenta con más de medio millón de personas implicadas en la defensa del país, según un recuento del pasado mes de marzo. El Centro de Estudios del Este, un instituto de análisis geopolítico de Varsovia, eleva la cifra a 750.000 personas. De estas, 200.000 son soldados de tropas regulares y el resto, veteranos del Ejército que sirvieron desde 2014 en el frente de Donbás (en el este) y voluntarios.

A medida que pasan los meses, los relevos de los militares en primera línea de fuego son más necesarios. El Gobierno, además, estima que deberá aumentar hasta el millón las tropas para poder recuperar los territorios perdidos en el mar Negro. Sea por la necesidad de obtener ingresos con un empleo en el extranjero, o sea por el miedo a combatir, cada vez hay más hombres dispuestos a saltarse la prohibición.

Las opciones son limitadas y algunas, arriesgadas. Una especialmente difícil es cruzar la frontera con Rumania o Moldavia mediante la asistencia de pasadores locales. En Telegram hay grupos que ofrecen información sobre estas posibilidades. En el grupo “Ayuda en la frontera” informaban el miércoles de la detención en la provincia de Odesa de un hombre que transportaba a escondidas en su furgoneta a dos jóvenes que querían cruzar la frontera moldava. Cada uno habría pagado más de 6.500 euros.

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LOS SOBORNOS

Otra opción es pagar sobornos que sirven para conseguir exenciones médicas. Con estas, los hombres pueden viajar al extranjero. El pasado junio, también en Odesa, se desarticuló una red que proporcionaba certificados médicos y traslado al extranjero por 4.100 euros.

Hay excepciones en la orden que aprobó Zelenski amparado por la ley marcial. Los padres de familia numerosa —a partir de tres hijos— pueden salir de Ucrania, también los que cuenten con la ciudadanía de otro Estado. Pero algunas excepciones sirven para hacer trampas.

Las organizaciones encargadas de trasladar ayuda humanitaria a Ucrania pueden enviar conductores al extranjero, con un límite de tiempo fuera del país de 30 días. Hay organizaciones que en ocasiones envían a personas que no retornan. Los universitarios inscritos en instituciones extranjeras también pueden dejar Ucrania, previa autorización del Gobierno.

Sin embargo, las autoridades están limitando cada vez más los permisos para los nuevos matriculados, sobre todo para los de mayor edad. La polémica en torno a la prohibición de salida para los hombres copó titulares el pasado mayo, cuando el abogado de Odesa Alexander Gumirov recogió unas 27.000 firmas a favor de levantar el veto a viajar al extranjero.

Por ley, una iniciativa popular con 25.000 firmas debe ser valorada por el presidente. La respuesta de Zelenski fue negativa, y añadió que a quien tenían que enviar la petición es a las familias de los soldados muertos en combate. El Gobierno recuerda periódicamente que lo que está en juego es la existencia de Ucrania.

Pese a la negativa de Zelenski, lo cierto es que ha habido un cambio de tendencia. Los números de Eurostat, la agencia de estadísticas de la Comisión Europea, lo demuestran. El número de nuevos refugiados ucranios en la Unión Europea ha ido reduciéndose, pero sube el porcentaje de hombres respecto al total.

Lo prueban algunos de los países que ya han actualizado los datos de junio de la concesión mensual del estatus de residencia temporal para ucranios. Polonia es el principal receptor de refugiados del país invadido. En marzo, el primer mes de guerra, los varones entre 18 y 64 años representaban el 2,6% del total de nuevos permisos de estancia para ucranios; en junio, el porcentaje había subido al 16%.

En Lituania, otro país de referencia para los ucranios, este porcentaje había aumentado del 3% al 24%; en Suecia, del 7% al 28%. En Rumania, el porcentaje ya era en marzo del 17%, y en junio, del 18%.