El esperado careo judicial entre el presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi, y la exfiscal de la Nación, Delia Espinoza, se llevó a cabo en una sesión virtual marcada por la tensión. A pesar de que el Código Procesal Penal estipula un espacio de conciliación privada, ambas partes regresaron a la audiencia pública en cuestión de minutos sin haber alcanzado ningún acuerdo, dando inicio formal al juicio oral.
Rospigliosi, quien se conectó puntualmente desde su despacho parlamentario, enfrenta un pedido de 2 años de prisión y el pago de un millón de soles como reparación civil por calificar a Espinoza como «aliada del terrorismo» en 2025. El primer revés para el legislador fujimorista llegó cuando la jueza suprema Norma Carbajal aceptó el pedido de la defensa de Espinoza para ampliar la imputación.
El abogado Julio Huerta presentó como prueba un mensaje del 17 de enero de 2026, en el que Rospigliosi llamó «desquiciada» a la exfiscal.
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Tras la audiencia, Rospigliosi ratificó su postura desafiante en redes sociales: «La juez aceptó que se me procese por ‘delito continuado’ porque he seguido criticándola después que me demandó. Y lo seguiré haciendo».
La jueza admitió diversas pruebas documentales y la declaración de Delia Espinoza, quien será la primera en testificar en la próxima sesión. Cabe precisar que Rospigliosi solo podrá ser interrogado si él acepta voluntariamente, salvaguardando su derecho a guardar silencio. La cita para la continuación del juicio ha sido programada para el martes 10 de marzo a las 2:00 de la tarde.




