Sal negra: Combate el estreñimiento y suaviza la piel

0
1780
Sal negra
Sal negra

La sal negra es un tipo de sal de origen volcánico, también conocida como «Kala Namak». El nombre que recibe se debe a su particular apariencia de color negro-rosado.

Esta sal procede tiene un sabor bastante fuerte (que se debe especialmente al alto contenido de azufre de esta). En la composición química de la sal negra se cuentan minerales como hierro, cloruro de sodio, cloruro de potasio y compuestos sulfurosos en cantidades considerables.

Su composición química cuenta con minerales como hierro, cloruro de sodio, cloruro de potasio y compuestos sulfurosos

De todas maneras, esta sal tiene un sabor que recuerda a la puntilla del huevo frito. La consistencia de la sal negra es muy suave (se comercializa como un fino polvo listo para usar). La sal negra es utilizada en una gran variedad de platos de cocina hindú. De hecho, esta es la sal que se recomienda en la medicina Ayurvédica.

Al tener un mínimo contenido de sodio la sal negra está especialmente indicada para casos de hipertensión. Esta sal con origen hindú también está recomendada para personas que sufran de ardor estomacal o de flatulencias frecuentes.

En la tradición de la medicina Ayurvédica la sal negra también es utilizada por su excelente poder como laxante suave. También se dice que por su alto contenido mineral es una sal que mejora la vista.

 

BENEFICIOS

La sal es un producto bastante presente en la vida de casi todas las personas. Sin embargo, la sal es un producto que suele estar sometido a un proceso de refinamiento que hace que pierda sus propiedades y minerales, manteniendo un alto contenido en sodio.

Asimismo, a la sal de mesa le suelen añadir yodo y recientemente se han encontrado partículas de plástico en sal marina, debido a la contaminación de los océanos y el exceso de plástico que se consume hoy en día.

Por el alto contenido en sodio y la gran ingesta que se produce de sal por las comidas procesadas puede provocar problemas de salud e hipertensión, sin embargo, la sal negra del Himalaya es baja en sodio. Además, los beneficios de consumir sal negra del Himalaya son:

  • Es ideal para personas hipertensas, con problemas cardíacos o que retienen líquidos.
  • Combate el estreñimiento ya que es laxante natural y un remedio para tratar problemas intestinales, ayudando a combatir también las flatulencias.
  • Contribuye a mantener una piel suave y radiante, gracias al hierro y azufre.
  • Por su contenido en magnesio ayuda a evitar los calambres y espasmos por deshidratación.

 

RECETAS CON SAL NEGRA DEL HIMALAYA

Aderezo vegano:

Esta receta es perfecta si quieres preparar un sustituto para la mayonesa. Puedes usar el aderezo en tu sándwich, ensalada o como prefieras, pues su consistencia es lo suficientemente espesa.

Ingredientes:

  • 50 ml de aceite de girasol.
  • Jugo de limón.
  • 1/2 cucharadita de sal negra del Himalaya.
  • 25 ml de leche de soya natural.
  • 1/2 cucharadita de ajo picado finamente.

Procedimiento:

Vierte el aceite de girasol y la leche de soya en un recipiente, procura que ambos estén a temperatura ambiente antes de usarlos. Coloca unas gotas de limón, la sal negra y el ajo. Usa la batidora, sin levantarla mucho, para que todo se incorpore y tome una consistencia cremosa.

Tip: Puedes omitir el ajo si prefieres un sabor menos fuerte o incluso reemplazarlo por una especia, como comino o curry, para así crear aderezos distintos.

Ensalada fresca con sal negra:

Ingredientes:

  • 1/2 taza de mango.
  • 1/4 taza de gajos de naranja.
  • 1/2 taza de espinacas.
  • 1/2 taza de lechuga.
  • 1/2 taza de zanahoria.
  • 1/4 taza de maníes asados.
  • 1 cucharadita de aceite de oliva.
  • 1 cucharadita de sal negra.
  • 1/2 limón.

Procedimiento:

Corta la lechuga y espinaca en trozos del tamaño que prefieras para comer. Corta el mango en cubitos y corta los gajos de naranja a la mitad. Pela y ralla la zanahoria. Mezcla la fruta y verduras en un recipiente. Agrega los cacahuates asados, puedes cortarlos en trozos si gustas. Sazona con el jugo de limón, el aceite de oliva y la sal negra.