El robot policía, que durante cinco meses patrulló la concurrida estación de metro de Times Square en Nueva York, ha sido retirado del servicio
Su salida se debe a críticas sobre su eficacia y a la falta de consenso sobre su futuro.
El Knightscope K-5, un robot de 420 libras y con un costo de $75,000, fue presentado como una herramienta innovadora para mejorar la seguridad. Sin embargo, su tamaño y costo generaron controversia, mientras que su utilidad real fue cuestionada por algunos.
Las críticas se centraron en que el robot no podía subir ni bajar escaleras, lo que limitaba su alcance. Además, se le criticó por ser demasiado lento y por no tener la capacidad de interactuar con el público de manera efectiva.
El futuro de la tecnología robótica en la policía de Nueva York aún es incierto. La decisión de retirar al K-5 ha abierto un debate sobre la eficacia y la ética del uso de robots en tareas de seguridad pública.




