Según la ley de atracción, una energía emitida de una manera concreta atraerá otra energía idéntica a la proyectada. Es decir que las fuerzas naturales del orden se fundamentan en un magnetismo que nosotros generamos y proyectamos.
Nuestra mente y pensamientos tienen un gran poder que no siempre aprovechamos
O sea que, según esta creencia, nuestros pensamientos negativos o positivos toman la misma forma en su proyección y, como consecuencia, influencian nuestro entorno. En resumidas cuentas y simplificando esto, podemos decir que nuestra mente y nuestros pensamientos tienen un gran poder que no siempre aprovechamos.
No obstante, cabe destacar que el funcionamiento de la mente humana en torno a esta fuerza del universo carece de fundamento científico como tal; por ello, dependiendo de la manera en que se plantee, obedece más bien a una idea o leyenda acogida por la sociedad que uno puede o no creer.
PRINCIPIOS
Semejantes atraen a los semejantes:
La ley de la atracción tanto en el amor como en los demás objetivos que perseguimos en nuestra vida, se fundamente en que lo similar se atrae entre sí. Esto significa que las personas tienden a atraer a personas que sean como ellas o que busquen el mismo resultado. De la misma forma esta teoría de la atracción sugiere que se potencian los resultados negativos o positivos a raíz de ello.
La naturaleza aborrece el vacío:
Según las premisas del poder de la atracción, cuando eliminas las cosas negativas de tu vida estas dejan espacio para fomentar lo más positivo de tu alrededor. Por lo tanto, si dejas atrás tu lado negativo la positividad siempre llenará ese espacio.
El presente siempre es perfecto:
El secreto de la ley de la atracción y abundancia es principalmente estar en el presente. Cuando estamos en el aquí el ahora, podemos disfrutar de todo lo que nos rodea en la vida. De esta forma, según la teoría de la ley de la atracción debemos estar en el presente para poder atraer el lado bueno de la vida.
CONSEJOS PARA APLICARLO
Haz una lista de tus frustraciones:
Haz una lista de todas las cosas en tu vida que te hacen sentir frustrado o que te gustaría cambiar, por ejemplo, un trabajo estresante, el comportamiento de tus hijos o conflictos en tus relaciones.
Piensa en los aspectos positivos:
A continuación, comienza un diario. Para cada frustración en tu lista, piensa en todos los posibles aspectos positivos de la situación. Por ejemplo, los beneficios de tu trabajo difícil pueden ser ingresos estables, desafíos creativos o crecimiento personal. Haz las paces con lo que tienes mientras continúas progresando hacia lo que te gustaría tener. Entonces podrías ver tu trabajo como un vehículo para expandir tu nivel de paciencia.
Escribe o visualiza tus deseos:
Una vez que hayas enumerado las cosas que no quieres en tu vida, escribe lo que te gustaría tener. Tu lista no es solo para poner en el mundo la energía positiva que deseas recuperar; también te ayudará a aclarar tus metas.
Si eres más un pensador visual que un escriba, puedes dibujar, hacer un collage o usar un sitio web como Pinterest para seleccionar imágenes de las cosas que deseas. Construir y mantener una imagen visual de lo que quieres en tu vida (en lugar de enfocarte en lo que no quieres) puede ser una forma poderosa de atraer oportunidades y cambios positivos. Cada día, tómate un momento para visualizar cómo sería tu vida y cómo te sentirías.
FORMAS DE USO
Aceptar lo que es:
Evita enfocarte solo en lo que no te gusta de tu vida o pasar todo tu tiempo deseando que las cosas fueran diferentes. Aceptar lo que es ahora mismo no significa que no trabajarás para hacer cambios positivos. Es más, un recordatorio para no caer en la trampa de la negatividad constante.
Considera cómo piensas:
Si no estás seguro de cómo tus pensamientos afectan tu vida, puede ser útil evaluar tus patrones de pensamiento y determinar dónde se encuentran en el espectro de optimismo y pesimismo.
Mantén un diario de gratitud:
Registra todas las cosas en tu vida por las que estás agradecido. Llevar un diario tiene muchos beneficios, y la práctica te ayuda a desarrollar una actitud de gratitud (que crea un espacio para una mayor abundancia).
Replantea tu enfoque:
Enmarca tus pensamientos de la misma manera que crearías afirmaciones positivas: concéntrate en lo que quieres en lugar de lo que te frustra.
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