El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) viene ejecutando un exitoso plan de contención del Covid-19 en el penal de Lurigancho, el cual ha comprometido la activa participación y colaboración de los propios internos.
Como parte del plan, el INPE decidió utilizar todas las áreas disponibles del penal como espacios de atención y aislamiento. En el taller de soldadura y mecánica, por ejemplo, se ha acondicionado el pabellón Covid-19, que funciona en la práctica como un hospital, en el cual 28 internos reciben actualmente tratamiento especializado.
Los que presentan síntomas son derivados a la clínica del penal. Incluso se cuenta con balones de oxígeno adquiridos con anticipación.




