Una vez que tu tabla esté lista para su uso, sigue estas recomendaciones para conservarla en buen estado:
No la sumerjas en agua: Nunca dejes la tabla en agua estancada ni la laves en el lavavajillas. Las altas temperaturas del lavavajillas modifican la estructura de la madera, haciendo que se disuelva y se formen astillas.
Limpieza después de cada uso: Una vez utilizada, enjuágala y límpiala con un cepillo de cocina o un paño. No siempre es necesario usar lavalozas, pero es recomendable hacerlo después de cortar carne, aves o pescado crudos para eliminar cualquier bacteria.
Secado adecuado: Asegúrate de secar bien la tabla antes de guardarla. Si permanece húmeda, la madera puede deformarse con el tiempo.
Desinfección regular: Para una limpieza profunda, espolvorea sal gruesa sobre la superficie y frótala con medio limón. Esto ayuda a eliminar bacterias y olores. Pero no te mortifiques, esta limpieza es solo necesaria hacerla cada 2 a 4 meses.
Reaplicación de aceite: Reaplica aceite para mantener la madera hidratada y protegida una vez al mes o cuando veas que está más seca.
Almacenamiento adecuado: Guarda la tabla en un lugar seco y bien ventilado para evitar la acumulación de humedad y moho.
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