El 20 de abril de 1999, dos sujetos entraron en la Escuela Secundaria de Columbine -Columbine High School- y empezaron a disparar y detonar explosivos provocando la muerte y lesiones de numerosos estudiantes y profesores». Así abría el FBI, su primera página de la investigación de la masacre de Columbine.
Dos menores entraron en su escuela secundaria armados de escopetas y asesinan a sus compañeros y un profesor. Después se suicidaron
20 de abril de 1999, 11:14 horas: Instituto de Columbine, una tranquila localidad de clase media de Colorado. Eric y Dylan, dos de sus alumnos, armados de escopetas entran en el centro y la emprenden a tiros contra todo y todos.
El balance de muertos es escalofriante, los dos menores acaban con la vida de 12 de sus compañeros y un profesor hiriendo a 24 personas más. Acometida su venganza, se suicidan.
Aunque sus motivos exactos no están claros, sus diarios personales documentan que deseaban que sus acciones rivalizaran el Atentado de Oklahoma City y otros incidentes mortales ocurridos en los Estados Unidos en la década de 1990.
Harris también manifestó el deseo de estrellar aviones contra el Empire State o las Torres Gemelas, pensamiento que se materializaría en el 11S.
El ataque fue definido por USA Today como un ‘ataque suicida planeado como un gran bombardeo terrorista’.
El terrible suceso de Columbine provocó un debate sobre las leyes de control de armas, las subculturas y el bullying, inspiró decenas de documentales y películas, como Elefante del director Gus van Sant, que se llevó la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 2003.
El tiroteo de Columbine, la peor matanza perpetrada en el interior de un edificio escolar en Estados Unidos, marcó un antes y un después en la historia de Estados Unidos.
LA PEOR MASACRE
En aquel momento, la matanza de Columbine fue el tiroteo más letal jamás ocurrido en un centro escolar en EE.UU.
En tiempos en que internet ya era una realidad, pero en los que no existía la cultura de redes sociales que conocemos ahora, lo más llamativo fue la cobertura del suceso en directo.
Familiares de los estudiantes y del personal que trabajaba en la escuela se quedaron pegados frente a televisores que mostraban imágenes de jóvenes corriendo con los brazos en alto y agentes de policía rodeando el lugar.
El tiroteo inspiró a numerosos imitadores y la palabra Columbine se convirtió en una suerte de sinónimo para este tipo de ataques.
Tendrían que pasar ocho años antes de ser superado en 2007 por la matanza de Virginia Tech, en la que un estudiante de origen coreano mató a 32 personas.
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UN RECUERDO INDELEBLE
«Para la gente de mi generación -millennials- Columbine fue el primer tiroteo en masa en una escuela, del que además fuimos testigos mientras éramos estudiantes.
El momento en que ocurrió importó mucho», le dice a BBC Mundo Sasha Cohen, historiadora y escritora estadounidense.
«Posteriormente, muchos profesores y consejeros escolares empezaron a hablar sobre medidas de seguridad y todos nos imaginábamos cómo sería sobrevivir a algo similar en nuestras escuelas.
«Los medios cubrieron Columbine sin descanso, buscando las razones por las que pasó, y apuntaron a la música (Marilyn Manson) y los videojuegos que la gente de mi edad consumía», añade.
«Esto hizo que lo sintiéramos como algo personal, como si toda mi cohorte o generación estuviera siendo observada como potenciales atacantes o potenciales víctimas».
QUÉ CAMBIÓ
Columbine desencadenó una serie de cambios que, 20 años y múltiples tiroteos colectivos después, se consideran insuficientes, aunque en su momento fueron aplaudidos.
Se introdujo la táctica del Despliegue Rápido de Acción Inmediata que se pone en marca en las situaciones en las que hay un pistolero activo.
También hizo que se pusiera más énfasis en la seguridad de las escuelas y propició que se abriera el debate sobre el control de armas.
Sin embargo, la lectura que se hace actualmente es que, tras los tiroteos de Virginia Tech, Sandy Hook y Parkland, por citar únicamente los ocurridos en centros educativos, la situación no ha hecho más que empeorar.




