El expresidente Pedro Castillo fue trasladado al Hospital Vitarte para acudir a una cita médica programada para ayer martes, fecha en la que también se desarrolló la audiencia de juicio oral en su contra por el fallido golpe de Estado.
Por esta razón, su defensa consideró que se estaría faltando al derecho de su patrocinado de estar presente en la sesión.
Los magistrados de la Sala rechazaron la apelación, pues informaron que la audiencia solo se puede suspender o reprogramar en caso el acusado presente una enfermedad crónica.
De la misma forma, el fiscal del Ministerio Público argumentó que no existían los motivos de ley para acatar las exigencias de la defensa pública de Castillo Terrones, debido a que se trató de una cita médica de rutina con la especialidad de otorrinolaringología.
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Ante esto, el expresidente se retiró del lugar despidiéndose de los presentes. Anteriormente, cuando fue consultado por su posición al respecto, dijo que él dejaba la decisión en manos de los magistrados.




