Caen tres policías investigados en presunto caso de secuestro y extorsión 

0
433
Caen tres policías investigados en presunto caso de secuestro y extorsión 
Caen tres policías investigados en presunto caso de secuestro y extorsión 

La Fiscalía Anticorrupción de Huaura logró la detención preliminar de tres suboficiales de la Policía Nacional del Perú (PNP), en medio de una investigación por los presuntos delitos de concusión, extorsión, secuestro y abuso de autoridad, en agravio de Alicia Jara Flores y Josué Serquias Aranibal Aranibal.

Efectivos habrían exigido la suma de S/30 mil a una pareja en Barranca

Los efectivos, quienes prestan servicio en la Comisaría de Barranca, fueron identificados como Cristian Alberto Arcaya Condori, Ener Oblitas Cubas y Fredy Francisco Vera Pozo. Los tres fueron intervenidos en su centro de labores en un operativo liderado por el fiscal provincial anticorrupción Christian Manrique Mendoza y que contó con el apoyo de personal de la Dirección contra la Corrupción (Dircocor) de la PNP.

Según las investigaciones, Alicia Jara solicitó apoyo a los agentes intervenidos, a fin de recoger a sus hijas que se encontraban en la vivienda de su expareja. Al retirarlas del domicilio, uno de los suboficiales increpó a la madre de familia por presuntas agresiones de las que serían víctimas las menores por parte de Josué Aranibal, su actual pareja.

Ante ello, los policías habrían pedido a Alicia Jara citar al supuesto agresor, interviniéndolo de manera irregular en la vía pública. Dentro del patrullero, los efectivos despojaron a la pareja de sus equipos celulares, exigiéndoles el pago de S/30 000 a cambio de no detener y enviar a prisión a Aranibar por tener antecedentes penales.

Leer también [Sicarios balean a comisario de Huacho y lo traen grave en helicóptero a Lima]

De acuerdo con un comunicado del Ministerio Público, fueron más de dos horas las que tuvieron retenidos a los agraviados, a quienes conminaron a realizar llamadas a familiares a fin de recaudar el monto solicitado. Finalmente, entregaron la suma de S/500 y, días posteriores a su liberación, recibieron mensajes y llamadas en las que se les exigía completar el monto requerido.