Antony Blinken emprende este lunes su octavo viaje a Medio Oriente para lograr que Israel y Hamas acepten el cese del fuego en Gaza que propuso Joe Biden. La misión diplomática del secretario de Estado está acechada por las posiciones antagónicas del premier israelí Benjamín Netanyahu y el líder terrorista Yahya Sinwar, que aún resisten las presiones de Estados Unidos y Qatar.
Israel pretende la libertad de todos los rehenes judíos y operar en Gaza hasta exterminar a Hamas, mientras que la organización terrorista financiada por Irán exige que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se retiren de la Franja y concedan el fin del conflicto bélico.
La Casa Blanca apoya a Israel con inteligencia, logística y armamento sofisticado, pero considera que la guerra entró en un callejón de salida y que ya es tiempo de pactar con Hamas, lograr la libertad de los secuestrados y permitir que la ayuda humanitaria fluya sin obstáculos en todos los barrios de Gaza.
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Qatar protege a los líderes de Hamas en Doha, resguarda en cuentas bancarias sus millones de dólares y actúa como negociador de esa organización terrorista frente a los distintos enviados de Biden a Medio Oriente.




