PEQUEÑOS Y MEDIANOS EMPRESARIOS CIERRAN POR CRISIS ECONÓMICA
La crisis económica en Argentina se profundiza y golpea con fuerza a las pequeñas y medianas empresas (PYMES). Según la Unión Industrial Argentina (UIA), el 36,3% de las compañías redujo su producción en 2025, mientras el consumo interno se desploma y la confianza en el gobierno de Javier Milei sigue en caída. En ese contexto, la voz de Sami Alonso, fundadora de la marca de indumentaria Kalistas Sport, resume el drama que atraviesan miles de emprendedores: «Los últimos tres meses, tomando septiembre, agosto y julio, fueron directamente devastadores. Estamos facturando el 50% menos«.
“Nosotros veníamos manteniendo un flujo de ventas necesario para mantener la estructura hasta febrero de este año. Todo este año fue un año de recesión”, detalla Alonso. La inflación, incluso en dólares, y la congelación de salarios han pulverizado el poder adquisitivo de sus clientas. “Tenés gente que se quedó sin laburo, gente que trabaja para el estado que las desvincularon después de 20 años de trabajo, o gente con el sueldo congelado desde que asumió Javier Milei”, explica. Este panorama no solo afecta los balances financieros; para marcas con un impacto social como Kalistas, la amenaza es también un retroceso en inclusión.
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La caída del consumo es el eje del problema. Alonso es clara: “El año pasado todavía había intención de compra, hoy directamente no hay”. Esta contracción de la demanda interna fuerza decisiones dolorosas. “Yo tuve que despedir, tuve que recortar a la mitad de la gente y la verdad es una tristeza enorme, es muy doloroso”, relata. La situación trasciende lo comercial, ya que su empresa se especializa en ropa deportiva para talles grandes, un sector históricamente marginado.




