El despliegue de tropas que el gobierno de Donald Trump prevé en la ciudad de Chicago, en principio para combatir la delincuencia, constituye una “invasión”, afirmó ayer el gobernador del estado de Illinois, JB Pritzker.
El dirigente demócrata, que se perfila como uno de los principales opositores a Trump, acusó también al magnate, a quien ya ha llamado “dictador”, de querer “tomar el control” de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre de 2026.
Después de Los Ángeles, en junio, y Washington, desde mediados de agosto, la megaurbe de Chicago surge como el nuevo escenario del despliegue de policías federales y fuerzas militares anunciado por Trump.
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Refiriéndose a la delincuencia en Chicago, Trump atacó al “débil y atroz gobernador de Illinois”. “Dice que no necesita ayuda para detener la delincuencia. ¡¡¡Está loco!!!”, escribió en su cuenta de la red Truth Social.




