Las frutas más usadas en repostería son manzana, la fresa, el limón, el durazno (melocotón) y los frutos rojos (como arándanos y frambuesas), ya que aportan un equilibrio ideal entre acidez y dulzor, resisten bien la cocción o la refrigeración y combinan perfectamente con masas y cremas.
Frutas más populares y sus usos
Manzana: La reina indiscutible para tartas clásicas (apple pie), compotas, bizcochos esponjosos y empanadas.
Fresa (Frutilla): Ideal para decorar pasteles, rellenar tartas frías, elaborar coulis o combinar con cremas y chantillí.
Limón: Muy valorado por su jugo y ralladura para dar sabor cítrico a pies (tartas de limón), galletas, bizcochos y glaseados.
Durazno (Melocotón): Muy utilizado tanto fresco como en almíbar para decorar bizcochuelos, rellenar tartas o elaborar cremas.
Frutos rojos (arándanos, frambuesas, moras): Perfectos para muffins, cheesecakes, mermeladas y salsas decorativas.
Frescas: Para decoración de superficie y tartas de temporada.
En almíbar o conserva: Para rellenar y mantener la humedad en bizcochos durante más tiempo.
Mermeladas y purés: Para rellenos de pasteles, bombones y masas hojaldradas.
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