La obra representa una inversión china en petróleo de al menos US$1.000 millones, enmarcada en un contrato de producción compartida por 20 años, que permitirá reactivar y modernizar los campos Lago Cinco y Lagunillas, ubicados en el Lago de Maracaibo. Según lo acordado, el objetivo es elevar la producción de petróleo en Venezuela de 12.000 a 60.000 barriles diarios para finales de 2026, con lo cual el país podría recuperar un rol central en la producción de petróleo en la región.
El corazón del proyecto será una plataforma tipo jack-up, llamada Alula, diseñada para operar en aguas someras. Esta innovación petrolera flotante, transportada desde el puerto de Zhoushan, en China, fue guiada por remolcadores a través del Lago de Maracaibo hasta su destino final en Lagunillas, estado Zulia.
Esta plataforma petrolera flotante estará equipada con tecnología de punta para el monitoreo y control en tiempo real de las operaciones, lo que permitirá reducir riesgos y optimizar la extracción de crudo. Además, se planea reabrir al menos 100 pozos petroleros, inactivos desde hace años por falta de inversión, y modernizar la infraestructura existente.
Leer también [Jair Bolsonaro tiene cáncer de piel]
Esta plataforma marca un punto de inflexión en la política energética venezolana. En medio de sanciones internacionales, deterioro operativo y baja producción, el gobierno de Nicolás Maduro ha optado por abrirse a la inversión extranjera mediante esquemas de cooperación como el firmado con CCRC.




