Llegaron sin declaraciones, con el rostro cubierto y escoltados. Tres ciudadanos peruanos aterrizaron en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez tras salir de Rusia, donde —según sus testimonios— fueron reclutados con engaños para combatir en la guerra contra Ucrania.
Forman parte de un primer grupo de seis repatriados que lograron abandonar la zona de conflicto. Su retorno fue gestionado con apoyo de la embajada peruana en Rusia, luego de que sus familias denunciaran en Lima las condiciones en las que fueron captados.
Dos de ellos fueron registrados a su salida del terminal aéreo con poleras oscuras y mascarillas. Permanecieron en todo momento junto a agentes de la Policía Nacional y su abogado, Percy Salinas. El tercero dejó el aeropuerto antes de que el grupo fuera abordado por la prensa. El despliegue de seguridad no fue casual. Según explicó su defensa legal, los repatriados y sus familiares han recibido amenazas por parte de las redes que los reclutaron.
Leer también [Congreso impulsará proyecto de ley para atender a menores captados por el crimen organizado]
“Porque han sido amenazadas las familias y los quieren amenazar a ellos también”, señaló Salinas.
Tras su llegada, los tres fueron trasladados a un hospital para someterse a evaluaciones médicas. Las autoridades buscan descartar afectaciones físicas o psicológicas luego de su permanencia en instalaciones militares.




