Dos nuevos asesinatos tiñeron de sangre los distritos de Santa Anita y Ate. En el primer caso, un hombre de 23 años fue asesinado a balazos unos meses después que su padre. Según reveló la Policía Nacional del Perú (PNP) ambos tenían antecedentes. En el segundo caso, un sujeto de 31 años, dedicado al cobro de cupos, fue fulminado en lo que sería un ajuste de cuentas entre bandas rivales.
Asesinato en Santa Anita
El cruce del jirón Chimú y la avenida Imperial, en el distrito de Santa Anita se convirtió en escenario de un feroz ataque armado que dejó un muerto y dos heridos. Los testigos relataron que cuatro personas que estaban en la vía pública fueron interceptadas por presuntos sicarios -a bordo de motocicletas y automóviles-, que inmediatamente abrieron fuego.
Los vecinos notaron lo que venía ocurriendo por los disparos, pero también por los gritos de una mujer, que clamaba ayuda. Los sicarios habrían disparado más de 15 veces contra sus objetivos. “Han sido perseguidos, porque la chica venía gritando. Estaban en camioneta, en moto”, contó una mujer.
El fallecido, identificado como Joseph Gutiérrez Bustamante (23), intentó esconderse bajo un auto estacionado, pero fue acribillado por los atacantes, que -consumado el crimen- huyeron raudamente. En la balacera, otras dos personas resultaron heridas, siendo trasladadas de emergencia a un hospital.
La PNP investigan este crimen como un ajuste de cuentas o un enfrentamiento de poder, toda vez que -hace dos meses-, en la misma zona, fue asesinado Ernesto Gutiérrez Pérez, padre del joven acribillado en este caso. Según fuentes policiales, tanto padre como hijo contaban con antecedentes, por lo que no se descarta que hayan sido el objetivo de bandas rivales.
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Asesinato en Ate
Un hombre fue asesinado a balazos en la avenida Andrés Avelino Cáceres, en la zona de Huaycán, en el distrito de Ate.
Los testigos del crimen manifestaron que la víctima estaba al lado de un auto negro, cuando de pronto aparecieron dos sujetos desconocidos, que lo abordaron y, sin mediar palabra, le dispararon a quemarropa.
El hombre recibió balazos en la cabeza y varias partes del cuerpo, que segaron su vida en el acto. Consumado el crimen, los presuntos sicarios escaparon raudamente con rumbo desconocido. La PNP llegó al lugar de los hechos y hallaron hasta nueve casquillos de bala, lo que evidencia la ferocidad del ataque.
La víctima fue identificada como Juan Guzmán Santos (31), quien -según fuentes policiales- tenía un amplio prontuario y pertenecía a una banda criminal dedicada al cobro de cupos. De hecho, en su poder, tenía una pistola con munición.
Por ello, las autoridades no descartan que este asesinato haya sido un ajuste de cuentas entre bandas rivales. No obstante, todo aún está en el ámbito de la especulación, hasta que se realicen las pesquisas respectivas.




