El Gobierno chino afirmó que está dispuesto a «crear un amplio espacio para la reunificación pacífica» con Taiwán, pero que «nunca» renunciará al uso de la fuerza para lograrla, justo en la antesala de la reunión en Corea del Sur entre los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y China, Xi Jinping.
Peng respondió así a una pregunta sobre por qué el comunicado del recién clausurado IV Pleno del XX Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) mencionó la «reunificación nacional» pero omitió la referencia explícita a la «reunificación pacífica».
El portavoz aseguró que la política de Pekín hacia Taiwán «siempre ha sido coherente y clara», y que la fórmula de ‘un país, dos sistemas’ -similar a la que rige en las regiones semiautónomas de Hong Kong y Macao- sigue siendo «la mejor vía para resolver la cuestión de Taiwán».
Leer también [María Lvova-Belova: “¿Deportación? ¡Fue rescate bajo fuego!”]
Las declaraciones llegan después de que China intensificara sus operaciones militares en torno a la isla, con maniobras aéreas publicitadas por la televisión estatal en las que participaron cazas y bombarderos, y de que el presidente taiwanés, William Lai, advirtiera que el «apaciguamiento» no servirá para «frenar la coerción autoritaria».
El mandatario isleño aseguró que «solo el principio de paz a través de la fuerza» puede garantizar la estabilidad de la región, y destacó que el gasto en Defensa de la isla aumentará hasta representar un 5 % de su PIB en 2030.




