Putin promete «estabilizar» las regiones anexadas a Rusia

0
982
Vladimir Putin
Vladimir Putin

La situación en las cuatro regiones ucranianas anexadas a Rusia será estabilizada, así lo prometió Vladimir Putin. El presidente ruso anunció la anexión de Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón la semana pasada tras la celebración de referendos en esas regiones que no fueron reconocidos por la comunidad internacional.

Ucrania ha ido recuperando terreno importantes en medio de la guerra

Las declaraciones de Putin se produjeron al tiempo que Ucrania anunció que recuperó el control de poblaciones en Lugansk y Jersón. Las tropas ucranianas controlan parte de las otras dos regiones y han logrado avances recientes en Donetsk. Sin embargo, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, dijo que Rusia retomará cualquier territorio perdido.

Ante preguntas sobre las recientes pérdidas sufridas por el ejército ruso, Peskov dijo: «No hay una contradicción acá. Serán parte de Rusia para siempre, serán retomadas«.

En un discurso ante maestros en el día de los docentes en Rusia, Putin dijo que «desarrollará con calma» los territorios anexados. Pero Andrei Kartapolov, presidente del Comité de Defensa de la Duma Estatal, les dijo a medios estatales que Rusia necesita dejar de mentir sobre lo que está pasando en el campo de batalla, y añadió que los rusos no son estúpidos.

Regiones de Ucrania anexadas por Rusia
Regiones de Ucrania anexadas por Rusia

Avances ucranianos

Las fuerzas ucranianas están logrando victorias tanto en el sur como en el este. Serhiy Haidai, gobernador ucraniano de Lugansk, dijo que seis poblaciones de la región fueron recapturadas. Y el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, añadió posteriormente que su ejército liberó otros tres pueblos de la región sureña de Jersón.

Esto llega después de una serie de victorias en Jersón el día anterior, incluida la recaptura de la estratégica población de Davydiv Brid. Rusia todavía está trabajando en la movilización de reservistas, después de que Putin anunciara el reclutamiento de unas 300.000 personas que hayan completado el servicio militar obligatorio.

Pero Putin ha dado marcha atrás respecto a los grupos que se verán afectados, después de que surgiera una fuerte oposición dentro de Rusia a la decisión. El mandatario ruso firmó un decreto que deja exentas a varias categorías de estudiantes, incluidos estudiantes primerizos en instituciones oficiales y ciertos tipos de estudiantes de posgrado, como los de ciencias.

 

Preocupación por la planta nuclear

Putin firmó además un decreto que formaliza la toma por parte de Rusia de la planta nuclear de Zaporiyia en el sur de Ucrania, que está ocupada por tropas rusas desde los primeros días de la guerra. Rusia dice que la planta -la instalación nuclear más grande de Europa- será manejada por una nueva empresa, pero el operador nuclear de Ucrania desestimó la medida como «inútil».

Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de la Energía Atómica de la ONU, dijo que mantendrá consultas con ambos lados tras este anuncio. Grossi se dirigirá a Kyiv y después a Moscú, en un intento de lograr un acuerdo para establecer una zona de protección en torno a la planta, que está ubicada cerca del frente.

Informaciones de batallas en las cercanías de la planta nuclear desataron preocupación internacional, y el último de los reactores fue desconectado el mes pasado.

 

Putin se enfrenta a los límites de su poder

El presidente ruso Vladimir Putin apuesta por que una inminente infusión de tropas reclutadas puede cambiar la dinámica del campo de batalla en Ucrania, pero los analistas dicen que está perdiendo tiempo, ya que su operación militar sucumbe aún más ante los avances ucranianos y muestra signos de que necesita algo más que personal en bruto para recuperar la iniciativa.

En los últimos días, Putin ha desviado la atención del sombrío panorama del campo de batalla orquestando referendos, declarando anexiones y profiriendo amenazas nucleares, todo ello como parte de un intento de congelar las ganancias territoriales rusas acumuladas desde febrero, que se están deshaciendo día a día.

Pero esas maquinaciones políticas en Moscú, llevadas a cabo con gran fanfarria y fanfarronería, no han podido enmascarar la realidad a unas 600 millas de distancia en Ucrania: las fuerzas rusas están asediadas y mal gestionadas, y en el futuro inmediato puede que no haya una bala de plata para arreglarlo.

Los analistas militares coinciden en que es poco probable que la movilización aleatoria de al menos 300.000 reservas por parte de Rusia ayude a Putin en el campo de batalla en cuestión de días. Si puede ayudar a Moscú a estabilizar la situación a más largo plazo -hasta el final del otoño, el invierno y la primavera- es una cuestión abierta, dijeron.