Amenaza la seguridad de los pobladores y el acceso al megapuerto de Chancay.
Nuevamente un puente es el protagonista de las noticias. En Huaral el puente Rojo de Palpa, vía clave para conectar Huaral con Aucallama se encuentra muy deteriorado. Esta vía permite el acceso al megapuerto de Chancay y a Huacho. Presenta un daño estructural considerable.
Su posible colapso no solo pondría en riesgo la vida de los transeúntes y conductores, sino que también generaría un impacto severo en la economía local. A diario, agricultores, transportistas y peatones dependen de esta vía, pero su avanzado deterioro la ha convertido en un peligro latente para quienes la cruzan.
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Como única conexión entre Huaral y Aucallama, su cierre dejaría incomunicados a ambos distritos, afectando el transporte de productos agrícolas y dificultando el acceso de vehículos que operan en el puerto de Chancay.
Sin una intervención urgente, esta estructura, que alguna vez fue fundamental para la movilidad regional, podría convertirse en el epicentro de una tragedia anunciada.
Podría colapsar
Su estructura metálica está sostenida por los extremos del río Chancay. En el lado norte, no hay riesgos mayores, ya que se realizó el encauce del río, evitando que la fuerza del agua impacte directamente contra la base y los pilares de ese sector.
Sin embargo, en el lado sur, la situación es crítica. El extremo que sostiene la estructura presenta daño estructural, con una enorme grieta que hace que la plataforma metálica tambalee con el paso de los vehículos.
Además, el pilar de concreto, que debería soportar el peso del puente, está inclinado, dejando una separación de más de 30 centímetros entre la base y la estructura metálica, lo que la mantiene prácticamente en el aire.




