La jornada en Moscú se tornó tumultuosa cuando la policía detuvo a más de 20 personas, la mayoría periodistas y activistas, luego de una concentración del grupo «Camino a Casa«, formado por esposas de reclutados.
Esta entidad exige el regreso de sus familiares que llevan más de un año en el frente. La acción, programada para conmemorar el día 500 desde la movilización en Rusia.
Sin embargo, la situación escaló cuando cruzaron la Plaza de la Revolución y algunos intentaron pasar a la Plaza Roja, resultando en los primeros arrestos de periodistas, incluyendo corresponsales de Sota, Kommersant, Otoroshno Novosti, France Press y Spiegel. Maria Andreeva, líder de «Camino a Casa», condenó la guerra y trató de impedir detenciones parándose frente al furgón policial, alegando que dentro estaba un familiar de un reclutado. La escena fue tensa, y prácticamente todos los periodistas varones fueron detenidos, según informó el canal Sota.
Además, se reveló que provocadores fueron reclutados entre grupos de estudiantes, ofreciendo 2.000 rublos por participar. Durante la protesta, un hombre confrontó a las mujeres culpando a Ucrania. Agentes de incógnito grabaron a periodistas en plena labor. «Camino a Casa» realiza convocatorias semanales, y esta vez, unas 200 personas asistieron en una jornada soleada. El movimiento exige que Putin firme un decreto que ponga fin a la movilización iniciada en octubre de 2022.
Periodistas detenidos
En comisaría, se anunció que los periodistas serían liberados pronto, excepto aquellos vinculados a medios catalogados como agentes extranjeros. La situación se complicó más tarde en la calle Pokrovka, donde siete periodistas que cubrían una manifestación contra la movilización fueron detenidos por la policía. La jornada evidenció tensiones entre los defensores de la paz y las autoridades rusas, reflejando la compleja realidad sociopolítica en el país.
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