Afirman que Julio Alegría tenía comportamientos indebidos con ellas y otras estudiantes
El docente universitario Julio Alegría Cueto ya se encuentra cumpliendo prisión preventiva por nueve meses, de acuerdo lo dictaminado por la Corte Superior de justicia, por el delito de violación a la libertad sexual en grado de tentativa, luego de que fuera acusado por una de sus estudiantes de acoso, extorsión y tocamientos indebidos.
Al momento de que se hizo pública esta denuncia en las redes sociales y los medios de comunicación, varias alumnas de Julio Alegría Cueto decidieron respaldar a la denunciante, una joven universitaria de 19 años de la Universidad San Martín de Porres, y señalar que ellas también fueron testigos e incluso víctimas del comportamiento inadecuado del docente, incluido también las alumnas del Instituto San Ignacio de Loyola (ISIL), donde también impartía clases.
De acuerdo a una informe del canal Latina, la usuaria de Twitter, Carla Redhead A, aseveró que Julio Alegría Cueto era su profesor en la ISIL y que eran evidentes las miradas lascivas que daba a sus alumnas y también los comentarios en doble sentido, con un fuerte contenido sexual que le daba a sus alumnas.
Por otro lado, Fatma Sleiman, otra de sus alumnas, brindó su testimonio y aseveró que el detenido docente le decía ‘bebé’ y la cogía de la cintura cuando revisaba sus trabajos mientras era su profesor en el 2015.
La joven se mostró arrepentida por no haber realizado, en el mismo momento, la denuncia ante las autoridades del Instituto San Ignacio de Loyola: “Yo desgraciadamente no me atreví. Por eso me culpo”.
Relación clandestina
Por otro lado, Julio Alegría negó haber abusado sexualmente de la joven universitaria y asegura que mantenía una relación escondida con ella: “Tenemos una relación sentimental clandestina desde hace varias semanas. Empezó como una amistad y luego pasó a ser algo más”.
Respecto a la presunta extorsión, el docente señaló que no era posible mejorar las notas de la agraviada, tras la polémica en el hostal donde lo capturaron, dado que las calificaciones ya se encontraban subidas en el sistema de la universidad. Añadió que “ella ya estaba aprobada en el curso y era una de mis mejores alumnas”.




