La fabricación de ojivas de bajo rendimiento para misiles balísticos por parte de EE.UU. aumenta el riesgo de un conflicto nuclear, advierte el exmilitar español José Antonio Alcaide.
La Administración Nacional de Seguridad Nuclear estadounidense (NNSA, por sus siglas en inglés) comunicó recientemente el inicio del ensamblaje de la ojiva W76-2, y que espera entregar a la Armada las primeras unidades de esos dispositivos con capacidades operaciones a finales del año fiscal 2019.
“El grave riesgo de este tipo de armas es que inoportunamente se empleen” durante una guerra convencional, opina Alcaide, explicando que en caso de que se dispare un misil equipado con una ojiva de bajo rendimiento puede desatar “una guerra estratégica que significaría la destrucción del mundo”.




