Covid-19: el virus que es probable nunca se vaya

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Covid-19
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A pesar que las vacunas contra el Covid-19 nos protegen de la muerte, es probable que pase bastante tiempo para llegar a una inmunidad global.

El coronavirus entró en la población humana y puede volverse común en nuestras comunidades

Han pasado más de dos años desde que esta enfermedad comenzó a propagarse por el mundo y lo que aún no tiene una respuesta certera es que si tendremos que adaptarnos para vivir palmo a palmo con el virus.

Recordemos que el primer caso de COVID-19 fue identificado a finales del 2019 en la ciudad de Wuhan, en China. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la reconoció como una pandemia el 11 de marzo de 2020, cuando informó que había 4291 muertos y 118 000 casos en 114 países.

ADVERTENCIAS DE SU PERMANENCIA EN EL MUNDO

Una de las advertencias más relevantes a nivel mundial fue la que dio a conocer la Organización Mundial de la Salud (OMS), señalando que el COVID-19 podría quedarse para siempre y no desaparecería nunca, convirtiéndose en una enfermedad con la que la humanidad tendrá que aprender a convivir.

Sin duda alguna una afirmación que no deja indiferente a nadie, en momentos que el brote del virus ha dejado, actualmente, más de 4 millones de fallecidos a nivel global. Esto es un llamado de alerta cuando gran parte de los países empiezan a levantar sus restricciones.

El director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mykel Rayan, precisó que el coronavirus penetra en la población humana, y por lo tanto es muy difícil decir cuando se podrá superar y puede volverse común en nuestras comunidades.

Por otro lado, Nicholas Christakis, investigador de la Universidad de Yale en Estados Unidos, señala que luego de enfrentar el impacto biológico de la pandemia, tendremos que lidiar con las secuelas sociales, psicológicas y económicas del virus por un buen tiempo más, antes de entrar en la época de la postpandemia.

ADAPATACIÓN CON MECANISMOS DIGITALIZADOS

Ninguna persona esperaba la transformación que hemos experimentado en la forma en que vivimos, pensamos, actuamos, nos distanciamos y nos cuidamos desde que comenzó la pandemia.

Sin embargo, como en toda nuestra historia, hemos aprendido a adaptarnos ante las adversidades, ante ello existen algunos mecanismos que han surgido y se afianzaron en el mundo son: la Telesalud, la Teleeducación y el Teletrabajo. Siendo muy probable que estas formas de vida nos acompañen por un buen tiempo postpandemia.

  • Salud digital

De acuerdo con el Minsa, la telesalud o salud digital es el servicio de salud a distancia prestado a través de la tecnología, con el fin de que sea accesible y oportuno para toda la población. Del 2019 al 2020 se dejó de brindar, de forma presencial, más de 55 millones de atenciones (preventivas y curativas) en los consultorios de los servicios de salud a nivel nacional producto de la pandemia, según el Dr. Rodríguez Abad.

  • La teleeducación

Por su parte, la teleeducación se ha ido sosteniendo gracias a la buena digitalización que han tenido los colegios, universidades y otros centros educativos en el Perú. Para la mayoría jóvenes este nuevo mecanismo fue bien recibido, ya que están a la vanguardia de la tecnología, sin embargo, los docentes fueron los que más tuvieron dificultades para llevar con normalidad esta nueva etapa en la educación. Si bien en este año 2022 se ha vuelto a la presencialidad, muchos aún continúan de manera virtual.

OTRAS EPIDEMIAS MUNDIALES

El coronavirus no ha sido la primera alerta sanitaria sufrida por la humanidad. De hecho, sólo en el siglo XXI ya hemos tenido otras epidemias globales que han preocupado mucho a la población.

El primero fue el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (S.A.R.S), 80% similar al coronavirus, que provocó un brote en el 2003 y causó la muerte de 774 personas y afectó a 8.098, principalmente en el gigante asiático.

El S.A.R.S se manifiesta con síntomas parecidos a la de la gripe y afecta a personas de más de 65 años cuyo sistema inmunológico está debilitado.

Luego, tenemos a la Gripe Aviar, que afectó a finales del 2005 a varios países en el sureste asiático. El virus fue transportado a través de las rutas migratorias de las aves acuáticas silvestres hacia oriente medio, Europa, el sur de Asia y África; matando a 153 personas en todo el mundo.

El brote de Ebola ocurrió entre el 2014 y el 2016, tuvo su origen en África Occidental, fue el más extenso y complejo desde que se descubrió el virus en 1976, hubo más casos y más muertes que en todos los rebrotes juntos.

Este virus dejó 11.300 fallecidos y más de 28.500 personas afectadas hasta enero del 2016. El brote se extendió a diferentes países.