El sector del juego comenzó a expandirse desde Estados Unidos (con Las Vegas como referente) al continente asiático. O viceversa. Europa supuso la segunda parada. La siguiente parada tiene como destino países del continente americano, una zona geográfica muy atractiva para las plataformas que desean operar con un casino online. Los motivos son obvios: ampliación de mercado, muchos usuarios y claros antecedentes de estos países en ese deseo ancestral del ser humano de divertirse responsablemente con el azar.
Si exceptuamos a los Estados Unidos, países como México están al frente de la expansión comercial, económica y de empleo de las empresas del sector de los juegos de azar. Siguiendo el ejemplo trazado por el país azteca (el Gobierno se ha encargado de impulsar este sector del juego), se encuentran países como Argentina, Chile y, fundamentalmente, Perú. El país andino es considerado como un núcleo en potencia para esta expansión. Los juegos online son legales en Perú desde 2008, aunque ese foco se ha encendido muy recientemente.
Los motivos son obvios: el 70% de su población (alrededor de unos 25 millones de habitantes) cuentan con acceso a las redes. Es decir, una vez más, el desarrollo tecnológico se convierte en un aliado de los juegos online. Las primeras cifras económicas desvelan un negocio superior a los 1.000 millones de dólares, una cantidad que repercute positivamente en el Producto Interior Bruto del país. Este auge se certifica con el número de peruanos que han reconocido adentrarse en un juego online: 7 de cada 10 peruanos. Los juegos online son un fenómeno de masas.
Las plataformas de casinos online en Perú no son diferentes a las que puedan encontrarse en otros países. Los principales juegos de ocio están presentes y no desvelaríamos nada interesante de cara a esos posibles nuevos jugadores. Unas nuevas generaciones ávidas de innovaciones (los juegos aventuran nuevos desarrollos de realidad virtual y aumentada) y de nuevos juegos; un motivo que obliga a las empresas a diversificar sus propuestas.
Entonces, entrando en materia para aquellos usuarios deseosos de probar nuevos juegos, ¿cómo verían conocer alguno de las propuestas de entretenimiento más raras que puede encontrarse en un casino online? ¡Comenzamos! ¡Apunten las siguientes propuestas!
Pai Gow: los juegos con naipes son un clásico, pero en este caso nos centraremos en este juego oriundo de China. Y muy poco conocido. Se suele jugar con siete cartas para cada jugador, las cuales se reparte de la siguiente manera: cinco en una mano y otras dos en otra mano. Éstas deben tener un valor inferior a las primeras y el jugador se apunta el éxito cuando obtiene la mayor puntuación en ambas manos. Lo curioso de este juego está en que se jugaba con fichas de dominó, e incluso algún existe esta opción.
Pirinola: este juego también puede encontrarse con el nombre de Dreidel. Es un juego verdaderamente simple y sencillo, lo que favorece que haya partidas rápidas y divertidas, dos aspectos muy valorados por los jugadores. Básicamente se juega con judías, con botones o con pasas. Estos elementos se van perdiendo en función del giro de la pirinola, un objeto que determina el número de piezas que deben perderse o ganarse. Su origen parece encontrarse en Israel.
Gerbil: es un juego de azar muy popular y que gracias a la tecnología se ha implementado en las plataformas. Antiguamente se jugaba con un ratón que, en función de las cajas (identificadas con un número) en las que se metía, el jugador ganaba o perdía en función de si había pronosticado correctamente en qué caja estaría el azar. O mejor dicho, el roedor. Ahora, en el mundo digital no hace falta un animal.
Pájaros cantantes: si hablamos de animales, ya desde un punto de vista digital, encontramos este juego de origen belga. Básicamente, unos pájaros ‘digitales’ se ponían a cantar y el jugador debía adivinar cuál cantaría y de todos aquellos que cantasen, qué pájaro tendría mayor recorrido. En algunos casinos, este juego se encuentra con el nombre de: Belgian Birdsgong.
Aunque son juegos con cierta tradición histórica, muchos jugadores están conociendo estas nuevas modalidades de entretenimiento. El éxito de estos juegos se basa, como apuntamos anteriormente, en la velocidad de cómo se desarrollan las partidas y en la sencillez. No se requiere conocer un sinfín de reglas, ni tampoco establecer estrategias o combinaciones que deben reajustarse en función del desarrollo de la partida.
Chuck-a-luck: si necesitaban alguna propuesta más, apunten este fácil juego en donde se deben lanzar un máximo de tres dados sobre el interior de una jaula y pronosticar en qué posición se parará ese dado y qué número será el afortunado. Quizá encuentren alguna similitud a alguno de los juegos más populares de los casinos online.
Después de esta última propuesta de juego verdaderamente tan extraño como innovador, quizá se atrevan a ampliar informaciones sobre estos juegos como el Backgammon, el Casino War o el famoso juego de los años noventa, el Tong Its. ¡Disfruten de manera responsable!




