Miguel Ángel Montes, sacerdote de la parroquia Cristo Resucitado de Villa El Salvador, fue agredido por sujetos inescrupulosos solo porque les pidió que bajaran el volumen de la música de una fiesta que realizaban en la losa deportiva de la zona.
“Estas familias que viven cerca de la canchita del sector 13, donde queda también la parroquia, hacen estas fiestas chichas. Me acerqué al lugar de los hechos y les reclamé airadamente que por favor pararan. Les dije que las familias del lugar estaban desesperadas por la situación. Me rodearon, me tiraron cerveza, me gritaron, me empujaron y me fui contra una pila de cajas de cerveza. Uno de ellos me agredió y me metió un puñete que me desvió el tabique “, aseveró.
El sacerdote es conocido por las labores sociales que realiza en la zona y pidió a las autoridades que pongan mano dura, ya que incluso el Serenazgo de la zona en lugar de poner freno, se pone a tomar con los malos vecinos. Este uso inadecuado de espacios públicos impide la recreación de los niños, lo que provoca la indignación de los vecinos.




