Estaba ebria y fuera de control. La policía necesitó apoyo del serenazgo de La Victoria y del Ministerio de La Mujer para intervenir a una madre de familia que había mentido para encubrir el intento de asesinato de su propia hija.
Según las autoridades, la mujer había indicado en un primer momento que había sido atacada con un cuchillo por su hijo mayor. Sin embargo, luego de las investigaciones necesarias, todo era falso.
La madre había llegado ebria a la casa de su expareja y se molestó porque había preparado comida para sus hijos. Tiró el alimento al piso e intentó atacar a su hija de nueve años. Fue el mayor que detuvo la agresión.
El Ministerio Público se encargara de la irresponsable madre y la Fiscalía de Familia dispondrá la tutela de sus hijos.




