El oro alcanzó el viernes un máximo histórico al superar por primera vez en la historia el umbral de los USD 3.000 por onza, concretamente llegando a USD 3.001,20. Este aumento en el precio se presentó en un contexto de gran volatilidad en los mercados financieros, caracterizado por una creciente incertidumbre económica y políticas comerciales cada vez más agresivas, particularmente por parte de Estados Unidos.
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Este récord refleja el creciente atractivo del oro como activo de refugio ante el aumento de las tensiones geopolíticas, la inflación mundial y las políticas económicas poco previsibles. En particular, el oro ha ganado terreno a medida que los inversores buscan alternativas más estables frente a la inestabilidad de los mercados bursátiles, especialmente después de las recientes políticas de Donald Trump.
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El repunte de la cotización del oro se puede atribuir a una serie de factores interrelacionados. Uno de los elementos más destacados es la compra masiva de oro por parte de los bancos centrales, en especial después de la invasión rusa a Ucrania en 2022.




