La consigna era atacar al Perú de sorpresa

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Expositores del Ejército chileno
“Allí, los expositores del Ejército chileno desplegaron todo tipo de cuadros comparativos de potenciales, de fuerzas, de logística y de personal que demostraban la abrumadora superioridad de los peruanos…”

Informe chileno de la previa y desarrollo de la operación peruana de recuperar Tarapacá

Crónicas de la frustrada invasión peruana de Chile hace 43 años

“Chile-Perú: una década de tensión. 1970-1979”, es un informe detallado escrito por la periodista chilena Patricia Arancibia sobre el episodio histórico que pudo cambiar el rumbo de nuestros días para 2 naciones que en 1879-1883 pelearon una guerra y en 1975 estuvieron a punto de retomarla.

“Pero en una reunión posterior de la Junta Militar con el Estado Mayor de la Defensa Nacional de Chile, dicha propuesta se revirtió.

“Allí, los expositores del Ejército desplegaron todo tipo de cuadros comparativos de potenciales, de fuerzas, de logística y de personal que demostraban la abrumadora superioridad de los peruanos, pero así y todo recomendaron atacar a Perú por sorpresa y conquistar hasta la línea del río Sama, es decir, volver a ocupar la frontera que existía antes del Tratado de 1929.

“Existía una gran confianza en el soldado chileno, en su formación, capacidad de
combate y arrojo, especialmente con un corvo en la mano. Pero los representantes, tanto de la Marina como de la Fuerza Aérea, hicieron presente que carecían de los medios suficientes para participar en una operación de esa naturaleza.

“Las opciones chilenas de controlar el mar y el espacio aéreo eran ínfimas.
“Perú contaba con una escuadra y una fuerza submarina muy superior a la chilena, con más de una veintena de bombarderos Canberra que podían volar a 41,000 pies de altura portando ocho bombas de mil libras cada uno, de manera que definitivamente las posibilidades de éxito eran muy escasas.

“Luego de escuchar las exposiciones, Pinochet se dio vuelta hacia el auditorio y con evidente alivio dijo: ‘Bueno, todos ustedes han escuchado, así que para otra vez será”.
Según Matthei, “la Junta jamás habría aceptado una locura como atacar a Perú por sorpresa, pero desde abajo había fuertes presiones en ese sentido”.