Guía para perder peso después de los 40

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Dieta despues de los 40
Dieta despues de los 40

De forma totalmente natural

Con el paso del tiempo, el metabolismo se ralentiza y la deshidratación y la acumulación de grasa se convierten en el pan nuestro de cada día. A medida que pasan los años, el metabolismo tiende a detenerse y hacer que parezca que engordar es algo inevitable. Hay muchas maneras de combatir los cambios hormonales que a menudo acompañan a la mediana edad. Seguir estos consejos si deseas perder peso después de los 40 hará que te pongas en forma rápidamente.

Madruga más

“A quien madruga, Dios le ayuda”, dice el refrán. A partir de los 40, parece que es más real. Una investigación de la Universidad Northwestern descubrió que tomar un poco de sol por la mañana temprano se relacionó con un índice de masa corporal significativamente menor en comparación con las personas que tomaron el sol horas más tarde. Además, hacer algo de ejercicio a primera hora también puede ayudar a normalizar los ritmos circadianos, facilitando suficiente descanso estimulador del metabolismo.

Desayuna manzana

Comer una al día mantiene a raya el aumento de peso. Una de tamaño medio contiene cuatro gramos de fibra soluble, que representa más del 13% de la dosis diaria recomendada y puede ser una solución comestible eficaz para evitar los dolores que de otro modo te mantendrían marginado. Su cáscara está cargada de pectina, un tipo de fibra que según varias investigaciones es efectiva para aumentar las bacterias saludables del intestino, incluyendo los encargados de acelerar el metabolismo.

Come despacio

Así lo confirma un nuevo estudio de la Universidad de Hiroshima en Japón, que tras analizar a más de 1.000 personas de mediana edad descubrió que aquellos que comían rápidamente tenían 5,5 más probabilidades de desarrollar síndrome metabólico (SM) que aquellos que lo hacían despacio.

Haz entrenamiento de pesas

La forma más fácil de adelgazar a partir de los 40 es hacer ejercicios con peso. Investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard descubrieron que solo 20 minutos realizando este tipo de actividad deportiva al día reducían el riesgo de grasa abdominal de los hombres a medida que pasaban los años.

Toma caldo con huesos

El caldo de huesos es una buena fuente de glucosamina, que puede ayudar a atacar la inflamación que está causando que los kilos de la balanza suban año tras año.
De hecho, una investigación publicada en ‘PLoS One’ descubrió que los adultos de mediana edad que quieren adelgazar y que agregaron suplementos de este nutriente a su rutina redujeron en casi una cuarta parte los biomarcadores de la inflamación en su sistema.

Come granada

Las semillas de esta fruta ayudan a proteger la dermis y la epidermis, mediante la regeneración de las células de la piel, por lo que están indicadas para tratar quemaduras solares e incluso para acelerar el ritmo de curación de una herida. Son muy nutritivas por lo que su consumo diario también ralentiza el envejecimiento.

Come huevos

Comienza la mañana con algunas claras de huevos (proteínas). Un estudio publicado en el International Journal of Obesity reveló que los participantes de mediana edad que comenzaron el día con este menú adelgazaron más que los que empezaron con un desayuno calórico y alto en carbohidratos.

Toma nueces

Un estudio de investigadores del Hospital Universitario Reina Sofía descubrió que, en el transcurso de una observación de 28 días, los participantes que comieron una dieta rica en grasas monoinsaturadas, como las que se encuentran en las nueces, mejoraron su sensibilidad a la insulina y conservaron menos grasa abdominal que los sujetos cuyas comidas eran ricas en grasas saturadas y carbohidratos. Las nueces también son buenas fuentes de proteínas y fibra, por lo que ayudan a mantenerte saciado y evitar los antojos.

Vinagre a la ensalada

Los jugos digestivos contienen ácido clorhídrico y enzimas esenciales para la descomposición adecuada de los alimentos. “Un par de cucharadas en agua tibia con el estómago vacío unos 30 minutos antes de la cena estimulan el metabolismo y reducen el apetito, por lo que se consumen calorías un poco más rápido y se come un poco menos”.
Este elemento ayuda a mantener bajo el nivel de azúcar en sangre y, por tanto, a perder peso.