Para don Justiniano

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El Rincon Veneco
El Rincon Veneco

Por: Alma Llanera

¡Epa mis panas venezolanos y peruanos, qué más!…Aquí regresando al Rincón Veneco para darles voz a mis paisanos de la tierra de Bolívar, que hoy vivimos en este Perú generoso.

Ayer me encontré a mi hermanita asustada en el pequeño depa que estamos alquilando porque escuchó en la radio que un congresista peruano había pedido restringir el ingreso de venezolanos al Perú.

Y es que don Justiniano Apaza confirma el zaperoco (revuelo) que está provocando la llegada de más de 100 mil de mis compatriotas, sólo desde agosto del 2017. Muchos peruanos se sienten amenazados por nosotros ya sea porque podríamos quitarles la chamba u oportunidades de chamba.
Ya estoy viendo varios avisos en las páginas de empleo donde explícitamente mencionan que no contratarán venezolanos.

A don Justiniano le digo como venezolana que la mayoría de los que hemos venido al Perú lo hemos hecho para buscar un futuro mejor para nosotros y nuestras familias en este país, no somos patoteros (pandilleros) ni achantados (flojos) pues venimos a sudarla y a cumplir las leyes peruanas.

Quienes mejor que ustedes hermanos peruanos saben lo que es dejar el terruño e ir a labrarse un futuro en una tierra extraña, por lo que esta venezolana les ruega nos comprendan.
Y por los gafos (idiotas) que me avergüenza llamar paisanos y que insultaron a la mujer huancaína, cuando esa hermosa ciudad les acogió con el corazón abierto, les pido mil perdones en nombre de Venezuela y creo otros de mis paisas ya repartieron rosas a las ofendidas, y les mando un abrazo por su gesto de reparación.

Mientras tanto, mi hermanita (ya más tranquila tras la reacción negativa de numerosos políticos peruanos a las expresiones de don Justiniano) nos levantamos tempranito para preparar esta vez una “hallaquita”, que me dicen mis vecinos es muy parecida al “juane” loretano, salvo que en lugar de arroz nosotros usamos maíz precocido o de choclo, y lo envolvemos envuelta en hojas de plátano, pero ahí sí añadimos chicharrones o carne de cerdo o res.

No tenemos suficiente billullo (dinero) para comprar lo necesario de carne, pero mi hermanita sabe darle esa sazón llanera.
Así que nos estamos “diversificando” como dicen los gerentes “sifrinos” (pitucos) para no aburrir a nuestros caseritos del jirón de la Unión.
Bien mis panas, me despido hasta mañana, rezando a Nuestra Señora de Coromoto porque las cosas mejoren mañana. Dios me los bendiga.